La aldea Santa Margarita llora la pérdida de sus cuatro pobladores

SAN PEDRO SULAConsternación y escenas desgarradoras se vivieron ayer en el entierro de tres pobladores de la aldea Santa Margarita de la montaña El Merendón que perecieron en el accidente ocurrido el domingo en las cercanías de la comunidad Gallito.

El viaje que emprendieron las víctimas ese día alegres y emocionados a las 9:00 am con el equipo de fútbol en un pick-up a jugar un torneo terminó en tragedia al darse el volcamiento que también dejó diez heridos, de los cuales tres están en estado de salud delicado.

La víctimas son los agricultores Elvin Armando Laínez (de 30 años), José Santos Laínez (de 42), José Salomé Ramos (de 37) y Sebastián Ramos Zúniga, cuya muerte tiene apesarados a los vecinos de Santa Margarita porque es un duro golpe para ellos, ya que nunca les había pasado una tragedia como esa, pues perdieron a cuatro hombre de bien de la comunidad.

Dolor“A nadie le podemos echar la culpa porque fue un accidente, un desperfecto del carro”, expresó el presidente del patronato de la comunidad, José Dolores Hernández.

Los cuerpos de José Santos Laínez, José Salomé Ramos y Sebastián Ramos fueron velados en una iglesia evangélica.

Los cadáveres de José Salomé y Sebastián estuvieron envueltos en unas bolsas de plástico en el piso del templo durante el velorio porque sus parientes no pudieron comprarles ataúdes.

A eso de la 1:00 pm llegaron dos carros de la alcaldía de San Pedro Sula que llevaron donados los féretros para los dos.

Tras depositar en los ataúdes los restos de José Salomé y Sebastián fueron trasladados junto al cuerpo de José Santos Laínez al cementerio de la aldea para sepultarlos.

En el cementerio los parientes, amigos y vecinos les dieron el último adiós en medio del llanto, dolor y consternación.

Imagen del vehículo en el que ocurrió el accidente.

Los restos de Elvin Armando Laínez serán enterrados hoy porque hasta ayer en la tarde les entregaron su cuerpo en la morgue forense.

Los familiares de Elvin Armando dijeron que se dedicaba a la agricultura y jugaban de defensa lateral en el equipo de fútbol de la aldea.

Manifestaron que hace pocos meses había venido de Estados Unidos donde estuvo viviendo desde 2016 y en la aldea se dedicaba a la siembra de maíz y frijoles.

Deja un hijo de ocho años.

María Oneyda Hernández, esposa de José Salomé Ramos, dijo que sus esposo sembraba café y era integrante del equipo de fútbol, pero el domingo no jugó en el torneo que se realizó en la aldea Gallito y del cual fueron campeones.

Iris Johana Aguilar, sobrina de José Santos Laínez, contó que su tío era agricultor y lo describió como una persona alegre, tranquila y un “excelente tío y hermano y muy querido en la comunidad”.